Discos/Derivas | Tokio II
Exploraciones musicales profundas. Atrás el metal: se abre el oído a pop, jazz, progresivo y algunas experimentaciones muy especiales.
A medida que he seguido explorando la ciudad y sus record stores, ha ido aumentando también la cantidad de discos que he conseguido. Pensaba días atrás que la creación de estos artículos era, si no me apuraba, una carrera interminable: soy definitivamente más consumista curioso que productivo. Una versión más cotidiana de Aquiles y la tortuga. Lo que empezó siendo una lista de 18 discos, hoy supera los 30, así que amerita dejar de dar vueltas y pasar a revisar los nuevos hallazgos.
Esta es la segunda parte de una serie de artículos dedicados a dar a conocer los discos que he conseguido durante mi viaje por Japón en los primeros meses de 2026. La primera entrada se encuentra acá y abarca discos de metal.
Camel - Mirage
1974 / Progressive Rock / Reino Unido / Deram
Otra apertura de artículo con un disco cinco estrellas. Parece que la promesa de más exploración quedó en palabras y nada más.
Mirage ha sido uno de mis álbumes favoritos desde que lo conocí y, probablemente, el primero en el que pienso cuando tengo que elegir un disco perfecto. Sé que muchas personas podrían discrepar conmigo —sobre todo aquellas sin ninguna afinidad especial por el rock progresivo—, pero para mí esta obra tiene todo lo necesario para ganarse esa etiqueta sin pestañear: se disfruta de principio a fin; no hay canciones de relleno ni salteables; tiene un par de temas que son verdaderos temazos; y, además, sostiene una estética y un tono coherentes que lo hacen funcionar como una obra concreta, redonda.
La versión que conseguí en Disk Union —quizás la tercera o cuarta copia que tengo del álbum en mi colección— es una edición expandida de 2 CD + 1 Blu-ray que, además de traer muchísimo material escrito en un booklet riquísimo, suma dos canciones y media1 antes ausentes: The Traveller y Autumn. Y lo que pasa acá es poco común: estas adiciones son tan, pero tan buenas, que no pueden sino integrarse a una experiencia completa y renovada del disco.
The Traveller podría ser mi canción favorita del grupo: rock progresivo de pura cepa, con energía y nostalgia entrelazadas, una temática bucólica y medieval, secciones instrumentales de primer nivel y una calidad sonora a prueba de críticas. Autumn, por otro lado, es un pasaje de ensueño —dulce y breve— que se integra a la perfección con la vibra general del álbum.
En pocas palabras: un disco perfecto y muy querido, ahora expandido con más perfección. Un regalo gigantesco. Absolutamente necesario.
Astor Piazzolla / Jorge Luis Borges - El Tango
1965 / Tango / Argentina / Polydor
Ahora sí entramos de lleno en lo desconocido, y lo hago reconociéndome en falta: no tenía idea de que uno (si no el más) de los grandes compositores argentinos y el mejor (definitivamente el mejor) autor de la historia habían hecho arte juntos. Tampoco sé todavía de qué va lo que hicieron, pero ahora, con este disco, está a mi alcance conocerlo. La experiencia nos cuenta que los “supergrupos” o las colaboraciones entre grandes artistas no siempre terminan de la mejor manera, y suelen traer más decepciones que alegrías. Poder ver en la tapa esos dos nombres juntos, de todas maneras, ya es un lujo.
¿Es curioso, no? Tener que venir a Japón para encontrar esto. No digo que en Argentina no esté este disco. Seguramente el burro soy yo y esta obra y su historia y su música son archiconocidas para cualquier persona más o menos educada, pero no deja de resultarme sorprendente encontrar a estos artistas, que uno ha sentido tan propios, tan autóctonos, en anaqueles aleatorios en tiendas al otro lado del mundo. Me pasó la primera vez que vine, hace casi 10 años, y me sigue pasando hoy.
Conseguido en Disk Union Ochanomizu.
ABBA - Gold
1992 / Pop / Suecia / Polygram
¿Qué puedo decir yo sobre ABBA? Absolutamente nada que no se haya dicho mejor antes. Aunque creo que la magia del cuarteto sueco pasa por ahí, justamente: no hace falta decir nada para disfrutarlos. No hace falta intelectualizar, ni justificar. Quizás de una manera que ninguna otra banda en la historia ha conseguido, la música de ABBA funciona en todos los registros. Todos podemos disfrutarlos. No hace falta más que escuchar.2
Gold, por su parte, es quizás el mejor punto de entrada a la banda. Basta dar vuelta el jewelcase y ojear el tracklist para entender por qué cuenta con más de 30 millones de discos vendidos desde 19923. Dancing Queen, Take a Chance on Me, Mamma Mia, Super Trouper, Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)… Es hit tras hit tras hit.
En la tienda –Disk Union Ochanomizu una vez más– había tres o cuatro copias, así que me lancé en una investigación exprés en el celular y, tras leer a los expertos del subreddit dedicado a la ABBA, descubrí que la edición de 1992, la primera, es la que cuenta con el mejor sonido de todas. Habrá que oírlo.
Cabazz - Far Away
1990 / Jazz Fusión / Suecia / Dragon Records
Compra absoluta y completamente a ciegas, pero con dos detonantes clave.
El primero fue indirecto: hace apenas unos días conocí la tienda de discos Hal’s Records, en Shinjuku, a través de un video de la revista japonesa BRUTUS en el que Don Was, presidente del legendario sello Blue Note Records, recorre sus anaqueles. En una de las tomas, al fondo, noté un disco del histórico pianista sueco Jan Johansson, a quien conozco por Jazz På Svenska, que en mi opinión es una fuerte influencia en la maravillosa canción Heritage de Opeth. La presencia de ese artista, relativamente de nicho comparado con lo que suele verse en tiendas generales de jazz, me convenció de ir.
Una vez ahí, empecé a escudriñar los pocos CDs que tenían y me encontré con un spine que leía “CABAZZ - Far Away” en un fuerte naranja sobre negro. La portada me pareció maravillosa: críptica, extraña. Al darlo vuelta llegó el segundo detonante: un nombre, Morgan Ågren. Baterista sueco de quien no sé absolutamente nada más que que es un virtuoso y que tocó en el enfermizamente experimental Sol Niger Within de Fredrik Thordendal, guitarrista y miembro fundador de Meshuggah, y su banda Special Defects. Alguna vez los vi tocar música incomprensible juntos en YouTube.
La conexión estaba hecha: Hal’s Records → Jan Johansson → Opeth → Suecia → CD llamativo → Morgan Ågren. Así funciona mi cerebro. Lo tengo al lado mío ahora y no sé qué esperar. Me temo que sea otra locura, pero espero poder digerirla.
Ami Inoi - Red Rose
2026 / Crossover Classical / Japón / Fontec
Paseando por el octavo piso de Tower Records en Shibuya4, el dedicado a música clásica, me encontré con la sorpresa de escuchar que a través de los parlantes no sonaba Chopin, o Bach, o algún otro compositor clásico. Sonaba Iron Maiden… The Trooper, fuerte y claro, pero interpretado en guitarra clásica. Busqué con la vista el monitor donde se muestra el Now Playing y encontré este disco exhibido. Tras confirmar que además de la Doncella también estaba presente Megadeth, Whitesnake y otras bandas de rock y metal, no pude dejar de honrar el encuentro y decidí llevármelo.5
Al pasar por caja, mientras pagaba, uno de los trabajadores de la tienda se acercó con folletitos en mano para contarme que pronto, el 7 de marzo de 2026, Inoi va a estar haciendo una exhibición en la tienda y que, por haber comprado el disco, tenía derecho a una entrada para verla; así que ahí estaré, para conocerla y para escuchar a una de mis bandas favoritas en las manos de una artista clásica japonesa.
Tohoku Youth Orchestra + Ryuichi Sakamoto / The Best of Tohoku Youth Orchestra 2013-2023
2024 / Post Classical + Film Music / Japón / commonsmart
Algunos años atrás, en circunstancias y por motivaciones que ya no recuerdo, me familiaricé muy poquito con la música de Ryuichi Sakamoto. De ese proceso nació un profundo aprecio por su música para piano y películas (muchas veces de la mano), y sus experimentos sonoros más cercanos al ambient. Además, pude volver a él con especial atención en 2025, cuando le dediqué una de mis sesiones de escucha activa a su disco playing the piano usa 2010 / korea 2011, hecho de una selección de interpretaciones en esos conciertos, escogida por los oyentes.
La sensibilidad de Sakamoto me resulta tan abrumadora que suelo emocionarme siempre que lo escucho, y hay una canción en particular que no falla nunca: Undercooled. Originalmente presente en su disco Chasm –mezcla de electrónica, pop y muchas otras cosas más, obvio–, se ha convertido en el resumen de su obra para mí. Cada vez que veo su nombre en alguno de los tantos discos en los que participó, veo si está, y si está, me lo llevo. Está en este disco, comprado en Tower Records Shibuya.
Seguramente haya mucho más que se pueda decir sobre la Tohoku Youth Orchestra y sus orígenes profundamente sociales, pero lo mejor es leerlo desde la fuente misma.
Howard Shore - Anthology (The Paris Concerts)
2025 / Film Music / Canadá / Deutsche Grammophon
Shore es el responsable de la creación de la mejor música para películas jamás creada. John Williams puede esperar sentado. Lo que hizo con El Señor de los Anillos es algo sencillamente espectacular. Hablaba líneas atrás acerca de emocionarme con la música de Sakamoto; me pasa lo mismo, siempre, con The Ring Goes South, The Bridge of Khazad-Dum o The Breaking of the Fellowship. Poder sumar a mi colección un compilado de sus obras, interpretadas “separadas” de las películas, en un contexto de concierto, bajo el sello de calidad de Deutsche Grammophon, era una oportunidad que no podía desperdiciar.
Fuera de lo que tiene que ver con Tolkien (también hay piezas de El Hobbit, ojo), se incluyen en la antología algunos de sus trabajos para otras películas como The Fly y Crash, así que el resultado es una colección para los fanáticos de su música para las dos trilogías de Peter Jackson, pero también una veta adicional de exploración de su música de películas menos popular.
Howard Shore - The Lord of the Rings: The Fellowship of The Ring OST
2001 / Film Music / Canadá / Reprise
Jeje. Y bueno, por si se me pierde el disco anterior, por si le pasa algo. Ya lo dije, pero lo repito una vez más: la mejor banda sonora de la historia del cine. Oscura, juguetona, misteriosa, grandiosa, dulce, épica. Como la vida misma.
Es verlo y llevarlo. No existe otra explicación.
Tigran Hamasyan - Shadow Theater
2013 / Jazz + Fusión + Progressive + Rock / Armenia / Verve
¡Qué disco tan esquivo! El año pasado lo busqué en cada una de las tiendas de discos a la que fui y no pude encontrarlo. Además, en esos días y por motivos que desconozco, no estaba disponible en streaming. Escucharlo, en definitiva, era complicadísimo. Pero las cosas cambiaron: el disco está disponible en Spotify y Apple Music y en todos lados; y además, apareció casi sin buscarlo en Disk Union Shinjuku. El único disco de Tigran que estaba disponible.
No me considero un fanático de este gran artista. Es poco lo que conozco de su obra y, de eso, menos aún lo que realmente me llega a gustar honestamente. Sin embargo, hay una canción. Una canción. The Court Jester. Nunca nadie combinó tan bien música renacentista, folklore armenio, jazz, rock progresivo y metal a lo Meshuggah como el señor Hamasyan en The Court Jester. Esos casi seis minutos de música justifican contar con el disco entero –que, siendo justo, es bastante bueno en términos generales también– en la biblioteca. Y lo digo fuerte y claro: Tigran es seguramente el gran artista de jazz al que estar atento hoy.
Mezcla de saldado de deuda y expansión lógica de mi colección, esta compra.
Transatlantic - Kaleidoscope
2014 / Progressive Rock / Estados Unidos + Reino Unido + Suecia / InsideOut
Recuerdo con muchísimo cariño el lanzamiento de este disco. Era una época muy especial para mí: recién salido del colegio, entrando a la universidad, experimentando muchas cosas nuevas, conociendo a personas que serían muy importantes para el resto de mi vida. Y ahí estaba Transatlantic y su nuevo disco y una visita al Teatro Caupolicán en Santiago que quedó grabada para siempre en mi memoria. No eran tiempos donde podía permitirme comprar discos tan libremente como hoy6, así que encontrarlo hoy fue la oportunidad de dar un viajecito a la memoria y –como ya se vuelve común en estos textos– tachar una cuenta pendiente.
La edición especial que conseguí tiene, además, un DVD con el making-of del álbum y un segundo CD con ocho covers de monumentos del prog como Yes, Focus y Elton John. Entre esos covers está también una versión de Indiscipline de King Crimson, cantada / hablada por Mike Portnoy, baterista de Dream Theater. ¿Qué tiene de importante eso? Fue ese track el que me inspiró a escribir mi primer cuento por aquella época, Está todo diez puntos, que abrí con un fragmento de la letra y que tiene, más o menos oculto, otra referencia a la canción.
(Casi) Nada de lo de Transatlantic está disponible en streaming. Adquirido en Disk Union Ochanomizu.
Roland Pöntinen - Ingmar Bergman: Music From the Films
2018 / Classical / Suecia / BIS
Mucha de la música clásica que conozco me ha llegado primero a través del cine. El Concierto para violín de Brahms en There Will Be Blood, el Trío n.° 2 en mi bemol mayor de Schubert en Barry Lyndon**,** Así habló Zaratustra de Strauss en 2001: A Space Odyssey o el Waltz n.° 2 de Shostakovich en Eyes Wide Shut, favorito de mi madre.7
Aunque no tengo tanta experiencia con Bergman –nada fuera de The Seventh Seal, Persona y The Magician–, estoy seguro de que sus elecciones musicales deben haber sido tan ricas como atrevidas y experimentales sus películas. Lo compré a ciegas, sin siquiera revisar el tracklist (está en japonés igual, así que no iba a entender nada, je), así que habrá que escucharlo y descubrir.
Varias conclusiones de este lote.
Primero, aún con el metal atrás, la influencia del género sigue haciéndose presente. Camel y Transatlantic no son metal, pero tienen algunas (o varias) aristas en común con mis bandas de metal progresivo favoritas; Cabazz tiene en su formación a un baterista que conocí a través de su trabajo en metal; y Tigran me convence, entre tantas razones, por su forma de aplicar los patrones rítmicos del metal de Meshuggah a su jazz personal. Así es el metal para mí. Está ahí, pero no lo ves.
Segundo, la presencia muy marcada de Suecia en mis gustos. ABBA, Cabazz y Roland Pöntinen son suecos; en Transatlantic hay músicos suecos; Ingmar Bergman, sueco, es el foco y el motivo por el cual compré uno de estos CDs. No es algo nuevo para mi, pero resulta llamativo que la huella sea tan fuerte, aun en exploraciones donde no me lo he propuesto como foco.
Tercero, el rol de las “deudas” y los homenajes. Muchos de los discos que consigo están estrechamente relacionados con otras cosas que me gustan, o fueron motivo de curiosidad en el pasado y ahora concluyen. Hay una red, un entramado, que va uniendo todas estas elecciones y descubrimientos. A veces está a la vista, otras no tanto, pero creo que siempre hay rastros, señales que conectan todo.
Queda mucho por cubrir en una tercera entrega y el foco ya está definido: música clásica pura y dura. Nos vemos.
Footnotes
-
Digo “y media” porque The White Rider no es sino la parte intermedia y final de la canción Nimrodel / The Procession / The White Rider, efectivamente presente en el lanzamiento original, aislado como un track individual. ↩
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No puedo dejar de pensar en aquella anécdota que Mikael Åkerfeldt de Opeth cuenta acerca de su encuentro en una cena con amigos con Agnetha y los nervios que tenía de compartir con una estrella como ella. Un tipo con la voz de un demonio, starstruck por ABBA. ↩
-
Ocupa el segundo lugar de discos “Greatest Hits” más vendidos de la historia, solo detrás del de Queen. Imaginate lo que pasaría si, además, Hollywood le hiciera una película como “Bohemian Rhapsody”. ↩
-
Uno de mis lugares favoritos en el mundo entero. Un templo a la música. ↩
-
La existencia de un disco hermano, Black Rose, que cuenta con interpretaciones de piezas propiamente clásicas ayudó en la decisión. No suelen caerme bien los artistas de post-clásica que solo recurren a éxitos pop para construir su carrera. Que “las dos rosas” planteen dos lados distintos del mundo musical de Inoi me parece un acierto en pos del balance. ↩
-
Mucho menos uno de los raros colosos de esta banda, que solían ser siempre dobles o triples y que, importados, costaban verdaderas fortunas. ↩
-
Che, mucho Kubrick. Y eso que dejé afuera al “old Ludwig van” en A Clockwork Orange. Curioso, porque no diría que es uno de mis favoritos. ↩